Historias

La Osita desapareció un día cualquiera del mes de enero de este año. Había criado a los dos últimos cachorros de su camada de seis. Era madre protectora y cariñosa.
La conocimos hace tres años. En ese tiempo la encontrábamos siempre echada junto al camino, costumbre que guardó siempre.

La Martita era una cachorra preciosa que llegó a comienzos de la primavera pasada a uno de los refugios.La vimos crecer y relacionarse siempre bien con los otros ocupantes. Tenía su pequeño grupo con el que salía de excursiones continuamente por el entorno.

Charpi es un hermoso Shar Pei que fue abandonado hace algunos meses. En pleno invierno, cuando las lluvias y el frío arreciaban. Se quedó a vivir bajo unos frondosos árboles y se refugió de los rigores del clima bajo matorrales de zarzamora.

Hemos extrañado a La Chau. Llegó en noviembre del 2007 cargando con cuatro cachorros de unos dos meses. Se mantuvo alejada y arisca de nosotros por algún tiempo. Resguardada entre unos matorrales se defendía de nuestra presencia. Hasta que nos hicimos amigos. Sus hijos fueron adoptados uno a uno y tuvimos la suerte de entregar a Boby a una familia que lo acogió con cariño.

Estela fue abandonada junto a otros seis cachorros que tal vez eran de su misma camada. Llegó al camino un día de octubre y tuvo la suerte de ser acogida por Cintia, quien amamantaba a sus hijos abandonados junto a ella por ese mismo tiempo. No tuvo problemas para integrarse al grupo, ni para vivir en comunidad con sus hermanos de leche. De buen apetito, cariñosa y juguetona siempre se mostró tierna y agradecida de los cuidados que se le brindaban.

Amapola apareció en el camino junto a Seba, un hermoso cachorro de color negro. Vestía un vistoso chaleco de lana de franjas multicolores. Era una hembra Coker, joven, que a la distancia cojeaba notoriamente de su mano izquierda.

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