Charpi

Charpi es un hermoso Shar Pei que fue abandonado hace algunos meses. En pleno invierno, cuando las lluvias y el frío arreciaban. Se quedó a vivir bajo unos frondosos árboles y se refugió de los rigores del clima bajo matorrales de zarzamora.


Se podría pensar en un abandono más, entre muchos. La diferencia la hace el hecho de que Charpi está casi ciego y que su olfato lo ha salvado de no morir de inanición o perdido entre los montes.
Las peladuras que muestra en su pelaje hablan de su edad avanzada y de la múltiples riñas en que se ha visto mezclado, dado su carácter belicoso. Mas, con las personas es de carácter dulce y siempre está ánimoso para solicitar atención.
Cada vez que lo encontramos debemos lavar sus ojos siempre sucios e infectados. Con gotas oftálmicas hemos logrado detener esa infección y el se muestra agradecido.

Después pasado algún tiempo nos dimos cuenta de que Charpi se estaba quedando definitivamente ciego, por lo que operarlo de sus ojos era lo más recomendable. El entropión le había quitado la visión del ojo izquierdo y amenazaba con cegarlo del otro. Lo llevamos al Centro Veterinario para una evaluación, luego de la cual acordamos que se debía operar.

Se comportó pésimamenta en la clínica debido a que tuvo problemas con la anestesia y, cuando hubo despertado de la operación las emprendió con todo lo que tuvo por delante, incluído el brazo de Paulina. Después de algunos días de recuperación, en que nadie se atrevía a tocarlo lo llevamos de vuelta, ahora no a su lugar de abandono sino la casa de Guillermo, quien tíene en su predio un lugar enrejado donde Charpi se ha podido recuperar.

Los cuidados de Katty han sido vitales y el carácter belicoso de Charpi se ha vuelto dulce y reposado. Su recuperación terminó felizmente y creemos que ha encontrado un nuevo hogar.

                                                

No al maltrato